El Camino es un viaje que contiene a su vez muchos viajes, ¿te haces una idea de lo que esto quiere decir? Además de los kilómetros que recorreremos, para algunos peregrinos la experiencia simboliza mucho más. Por causa del esfuerzo, del afán de superación, de las nuevas amistades que se crean, del cambio de rutina y de los paisajes naturales que nos rodean, el Camino puede suponer una vivencia muy profunda. Y de ahí que haya tantas costumbres y tradiciones del Camino de Santiago para contaros en este post.

 

 

Los peregrinos y las cenizas del fénix

Cada peregrino hará el Camino de Santiago a su manera y, durante el recorrido, tendrá en la cabeza una historia diferente y personal. Sin embargo, hay una especie de sentimiento común para muchos caminantes que dota de sentido a algunas de las costumbres y tradiciones del Camino.

Nos referimos al sentimiento de renovación, de renacimiento; borrón y cuenta nueva. Para muchos, el Camino de Santiago es una metáfora similar al cuento del fénix que resurge de sus cenizas. A través de esta experiencia, se echan a andar para dejar atrás preocupaciones, problemas, culpas y malos recuerdos y limpiar la mente para tomarse la vida con una fuerza renovada.

Se trata de una purificación de cuerpo y alma que ayuda a miles de peregrinos cada año a cambiar de aires y a volver a casa con las energías positivas completamente cargadas. ¿Y tú, te apuntas a sacar el fénix que llevas dentro?

 

Un repaso a las costumbres y tradiciones del Camino de Santiago

Gracias a esa idea del renacimiento y de la transformación, los peregrinos han establecido muchas costumbres y tradiciones del Camino de Santiago que hoy forman parte de la cultura jacobea y que le añaden un significado todavía más poético a la peregrinación. ¡Hagamos un recorrido por algunas de ellas!

 

 

Una copita de vino en la fuente de Irache

¿Alguien ha dicho vino gratis para todos los peregrinos? ¡Sí, eso existe!

En la localidad navarra de Ayegui, en la etapa destino a Los Arcos del Camino Francés, nos encontraremos esta peculiar fuente en uno de los muros de las Bodegas Irache. Y resulta que de ella podemos beber agua o vino sin coste alguno, usando nuestra concha de peregrino.

 

 

La tradición es brindar por la felicidad, slogan de esta marca de vinos, y qué mejor manera de empezar a cambiar de chip que celebrando la alegría con un brindis.

 

Lanzar una piedra a la Cruz de Fierro

Esta es una de las costumbres y tradiciones del Camino de Santiago más literarias. Según este rito, el peregrino deberá cargar en la mochila, desde su lugar de origen, una piedra tan grande como sus penas, culpas y angustias.

Una vez llegado a la Cruz de Fierro, un crucero que se alza en en el punto más alto del Camino Francés, en León, lanzará la piedra para librarse así de la carga física y emocional que arrastraba en su viaje.

 

Colocar una piedra en uno de los montoncitos del Camino

 

Montoncito de piedras

 

Si ya has hecho el Camino de Santiago alguna vez, probablemente te habrás encontrado estos curiosos montoncitos de piedras apiladas. La idea surgió para señalizar la ruta correcta y darle a los caminantes que vinieran detrás una confirmación de que iban por el camino adecuado.

Sin embargo, con el paso del tiempo, esta costumbre ha ganado un nuevo significado: con cada piedra que colocamos en el Camino, nos deshacemos de un dolor o de una culpa.

 

 

Aquellos que hagáis el epílogo hasta Finisterre, podréis formar parte de algunas costumbres y tradiciones del Camino de Santiago especiales y muy espirituales como estas:

 

Bañarse en el agua helada de la Costa da Morte

Los peregrinos que llegaban antiguamente hasta la Costa da Morte, epílogo del Camino de Santiago, necesitaban realmente un buen baño. Por eso, se lanzaban sin remilgos a la playa da Langosteira para quitarse el polvo y el barro.

A día de hoy, llegues limpito o hecho un trapo, bañarse desnudo en esta playa es hacerse una limpieza figurada en el alma. Purificación solo apta para valientes, pues el agua está normalmente muy pero que muy fría.

 

Quemar nuestras pertenencias en Finisterre

La última de las costumbres y tradiciones del Camino de Santiago que vamos a comentar en este post tiene que ver con el elemento purificador por excelencia: el fuego.

Es un rito cada vez más extendido el de prenderle fuego a las botas o a cualquier otra prenda que simbolice nuestra vida pasada, una vez llegamos al final del epílogo del Camino, el faro de Finisterre.

 

Escultura bota en Finisterre

 

El fuego se lleva nuestras penas y las obsesiones de la vida moderna que nos atormentaban antes del Camino, para que nuestra paz interior surja con fuerza de las cenizas.

¿Conoces más tradiciones relacionadas con el renacer del peregrino? ¿Las has vivido en tus propias carnes? ¡Queremos que nos lo cuentes! Puedes ponerte en contacto con nosotros a través de Facebook, de nuestra página de contacto o en los comentarios de este post.

 

¡Ultreia!

Costumbres y tradiciones del Camino de Santiago, ¿eres un fénix?
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