El Camino de Santiago es un viaje geográfico que atraviesa maravillosos paisajes y pueblos entrañables, ricos en cultura, gastronomía y simpatía. Ahora bien, sabemos que no es solamente eso y por ello hoy queremos hablar sobre el viaje personal que supone hacer el Camino, porque desde Santiago Ways encontramos profundamente enriquecedoras las enseñanzas del Camino de Santiago.

El Camino de Santiago es una excursión fascinante por el interior de nosotros mismos, una forma de reinventarnos al vernos en un contexto nuevo, natural, sin pretensiones; esta comprensión del Camino inspiró varios libros de contenido filosófico, como el del francés Jean-Christophe Rufin, El Camino inmortal. Aquí puedes leer un artículo sobre este apasionante libro.

Enseñanzas del Camino de Santiago

Mil años de compañeros de viaje

Es indescriptible la sensación que nos envuelve al darnos cuenta de que las calzadas que recorremos en el Camino de Santiago ya han sido transitadas por millones de peregrinos antes que nosotros, ¡desde hace un milenio! Formar parte de una experiencia milenaria es desde luego una gran experiencia. Enorme la experiencia que nos envuelve, que nos atrapa y que nos hace vivir en una burbuja durante toda la peregrinación y que sin duda nos deja algunas lecciones vitales imprescindibles que en nuestro día a día no tenemos muy presentes.

 

Un diccionario de enseñanzas del Camino de Santiago

Las enseñanzas del Camino de Santiago son personales, ¡pero no intrasferibles! Seguro que quienes hayáis completado vuestro peregrinaje, tendréis un montón de enseñanzas del Camino que compartir con todos nosotros, amantes del Camino, de la naturaleza y de compartir aventuras.

Cada peregrino vivirá el trayecto a su manera, cada uno de nosotros siente algo distinto al pisar la misma senda, al admirar el mismo paisaje o cuando nos encontramos con el mismo tabernero. Pero si hay una alegoría inevitable, esa es la del Camino como metáfora de la vida. Porque nuestra vida es un camino en el que aprendemos, avanzamos y conocemos a otros caminantes, ¿cierto?

Esta idea aporta un significado a nuestro viaje desde el primer día, cuando cargamos nuestra mochila con la ilusión típica de un niño.

#1 El bastón del peregrino: un apoyo siempre ayuda a caminar

Recordamos la primera vez que hicimos el camino, ¡qué ilusión! Empezamos fuertes pero como es natural, a lo largo de las diferentes etapas nos fuimos sintiendo cada vez más cansados. Enseguida pudimos comprobar la gran ayuda que es el bastón, especialmente imprescindible cuando hacemos rutas medio-largas.

La ayuda inestimable del bastón nos hizo pensar en esos momentos en que la propia vida se complica y necesitamos apoyarnos en un amigo para aligerar la fatiga.

¡Qué importante es tener buenos amigos!, ¡qué importante es nuestro bastón!

#2 La mochila es como como nuestras otras cargas

Durante el Camino de Santiago, no tardamos ni media etapa en entender que el peso de la mochila es un impedimento que nos cansa y nos impide avanzar. Por esta razón decidimos dejar algunas de nuestras pertenencias en el siguiente pueblo.

Otra de las enseñanzas del Camino de Santiago que no podemos dejar pasar, y es que, efectivamente, cuanto más aligeremos la mochila ¡más fácil y agradable será caminar en la vida!

#3 Las etapas alternativas

En el Camino de Santiago, como en la vida, existen muchos recorridos posibles. Al principio nos costará decidirnos y nos haremos mil veces la pregunta ¿sería más bonito el tramo oficial o el alternativo?

Lo que nosotros aprendimos tras varios dilemas de este tipo fue que, al final, había paisajes maravillosos y monumentos admirables en todas las opciones.

La vida nos obliga a tomar decisiones y lo mejor es aprender a confiar en nuestras elecciones. ¡De todo se aprende!

#4 El final de cada etapa nos dice de lo que somos capaces

Una de las enseñanzas del Camino de Santiago que más personas nos llevamos a casa es que todo esfuerzo tiene una recompensa. Eso es lo que aprendemos cuando llegamos al albergue, nos quitamos las botas y nos servimos una buena cena.

Es un sentimiento maravilloso del que aprender que nuestros sacrificios tienen una recompensa. Es importante conocernos y ver de lo que somos capaces, nuestra autoestima se verá reforzada porque nos daremos cuenta de que podemos mucho más de lo que pensamos.

#5 Yo y mis circunstancias

En la vida cotidiana nos ponemos máscaras, es inevitable. Nos vemos obligados a esconder o maquillar algún rasgo de nuestra personalidad en el trabajo, con los amigos, en la vida familiar. La vida nos empuja en algunas ocasiones a fingir, a tener un papel determinado, a comportarnos según ciertas normas sociales para convivir en paz.

Sin embargo, entre las enseñanzas del Camino de Santiago más valiosas encontramos la posibilidad de abrirnos al mundo. En nuestro viaje aprendemos facetas de nosotros que ya no recordábamos y lo que queda somos solamente nosotros mismos, sin nada que aparentar, adaptándonos y reinventándonos con cada paso.

En este pequeño documental varias personas de diferentes nacionalidades nos cuentan sus propias enseñanzas del Camino de Santiago y cómo el viaje les cambió a ellos y a su forma de entender el mundo. No te lo pierdas, es muy interesante.

Si de tu experiencia personal guardas alguna enseñanza del Camino de Santiago que te gustaría compartir, ¡cuéntanosla! Contacta con nosotros, escríbenos aquí mismo en los comentarios o a través de Facebook.

Enseñanzas del Camino de Santiago: una vida para caminar
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