Historia del Camino Francés
El origen del Camino Francés se sitúa con el descubrimiento de los restos del apóstol Santiago el Mayor en el siglo IX. Según el relato tradicional, el hallazgo fue realizado por el obispo Teodomiro, de la diócesis de Iria Flavia, en el año 813.
En el lugar donde fueron encontrados los restos del apóstol Santiago, el monarca asturiano Alfonso II el Casto mandó a construir una iglesia, convertida hoy en la Catedral de Santiago de Compostela.
![catedral-de-santiago-de-compostela_634]()
Desde ese mismo instante, muchos cristianos decidieron viajar en peregrinación hasta Santiago de Compostela para ofrecer sus respetos al Santo. Esta devoción provocó que personas provenientes de diversos lugares transitasen las tierras que rodeaban el corazón de Galicia.
Alfonso II, que necesitaba un elemento que diese cohesión a su reino, transformó al Apóstol en un símbolo contra la lucha del islam. Nació así, la imagen de Santiago Matamoros, que se difundió rápidamente entre la comunidad de peregrinos de la ruta y la comunidad cristiana
Origen del Camino Francés
El Camino Francés tiene su origen en la Edad Media y en el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago.
Sin embargo, tuvo también funciones estratégicas muy importantes al servir de frontera en la época de la Reconquista entre la parte musulmana y la cristiana y, al mismo tiempo, suponer una ruta comercial que contribuyó a revitalizar toda la zona y que en gran parte explica la riqueza patrimonial de todos los municipios de la ruta francesa.
Si bien al principio no era muy seguro (como todos los caminos y viajes en el siglo X) el monarca Sancho III fue quien, mediante la implantación de una marca que separara el territorio cristiano del musulmán contribuyó a su desarrollo.
El Codex Calixtinus contribuyó a incrementar su popularidad al describir cuáles eran sus principales rutas y a animar no solo a las clases populares europeas a realizar este camino con el afán de cumplir promesas y penitencias, sino también a grandes personajes que incluían todos los estamentos de la sociedad medieval.
![codex-calixtinus-catedral-de-santiago-de-compostela_634]()
En la actualidad, el Camino Francés a Santiago es el más concurrido. Eso aumenta las posibilidades de conocer gente con nuestras mismas inquietudes. Y es que la popularidad que tiene responde a la gran belleza de los parajes que atraviesa, así como a la gran cantidad de patrimonio cultural, histórico y artístico que existe.
Es, sin lugar a dudas, una de las mejores alternativas para disfrutar de la experiencia del Camino de Santiago.
Codex Calixtinus: el testimonio escrito del Camino Francés
El Camino Francés es la ruta más documentada. El libro V manuscrito del Codex Calixtinus, que data del año 1135, ya recoge con precisión las cuatro principales vías del Camino Francés.
Tres de los Caminos (Lee Puy-Conques, Vézelay-Limoges y París-Tours) entran a España por St. Jean Pied de Port, localidad francesa próxima a Rocesvalles, en Navarra. Mientras que la cuarta ruta (Arles-Toulouse) entra por Somport y continúa hasta Jaca, en Aragón. Esta última ruta se une a las tres anteriores en Puente La Reina, en Navarra.
Este testimonio escrito recoge también el uso de expresiones para saludarse que utilizaban los peregrinos de la época. En el libro aparece “Ultre ia Et Sus Eia! Deus adjuva nos!” que significa “¡Vamos más allá y vamos más arriba! ¡Dios ayúdanos!”.
“Ultreia” es un saludo entre peregrinos que también utilizaban para animarse. Su origen está en la palabra en latín “ultra”, que significa “más allá”, y “eia”, interjección para “mover”.
![ultreia_634]()
Parece que los peregrinos de la época se saludaban diciendo “Ultreia, suseia, Santiago” que significa “Ánimo, que más allá, más arriba, está Santiago”. También podría ser que cuando un peregrino saludaba a otro, le decía “Ultreia” (“Vamos más allá”) y que el otro le contestaba “Et suseia” (“Y vamos más arriba”).
La época de esplendor y su declive
Hasta el siglo XIII se desarrolló la etapa más brillante del Camino de Santiago, que fue testigo del paso de todo tipo de peregrinos, quienes procedentes de cualquier comarca cristiana de Europa acudían a Santiago movidos por diversos intereses, tanto religiosos como económicos. Fue, también, en ese siglo, en 1211, cuando se inauguró la actual catedral de Santiago de Compostela.
Pero el Camino de Santiago no fue solamente una ruta de peregrinación. El desarrollo del Camino Francés tuvo un importante impacto social, cultural y económico entre las regiones que conectaba.
Gracias al movimiento de personas entre la península ibérica y Europa, a España llegaron diversas corrientes literarias y artísticas, así como formas de pensar y comportarse diferentes. Este flujo se produjo también a la inversa y los países europeos accedieron al legado cultural hispánico.
Los reinos de la península ibérica que eran atravesados por el Camino Francés sufrieron un fuerte impacto a nivel económico y social. La animada vida del Camino fomentó la llegada de numerosos grupos de mercaderes y artesanos, básicamente extranjeros, que acabaron instalándose de manera permanente en diversas localidades del Camino.
Los asentamientos de estos extranjeros, que fueron llamados popularmente “francos”, aunque no todos provenían de Francia, recibieron el nombre de «burgos». Los habitantes de estos nuevos núcleos recibieron grandes privilegios en los fueros de sus ciudades. Nació así la burguesía, y el Camino Francés fue testigo de numerosas revueltas anti-señoriales.
A nivel artístico, el Camino de Santiago tuvo un papel muy relevante. A través de la ruta, entró en España el arte de carácter internacional. Entró el románico, fundamentalmente su versión francesa, que se materializó destacadamente en lugares como Santiago, León, Frómista o Jaca.
![fromista-iglesia-san-martin-camino-de-santiago]()
De manera paralela, a Europa llegaron elementos musulmanes que se transmitieron a través del Camino Francés. Durante el siglo XIII, el Camino de Santiago fue la puerta de entrada del arte gótico.
A partir del siglo XIV, el flujo de peregrinos que visitaban Santiago de Compostela sufrió un retroceso. El Cisma del mundo cristiano en 1378, las frecuentes guerras, la proliferación de la peste negra, entre otros motivos, mermaron considerablemente las peregrinaciones a Santiago.
El Camino Francés en la actualidad
En la actualidad, el Camino Francés es, de todos los Caminos, no solo el más popular, sino también el que goza de mayor reconocimiento, tanto a nivel nacional como internacional. No obstante, aunque su fama se remonta a siglos de historia, no es hasta 1993, que el Camino Francés se convierte en un importante atractivo turístico.
El Año Santo Jacobeo de 1993, apoyado en la declaración del Camino Francés como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y de Primer Itinerario Europeo de Interés Cultural por el Consejo de Europa, provocan un importantísimo auge de este itinerario.
![blogvarias01_634]()
En 2004, recibió el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia por ser calificado como un ejemplo de convivencia entre personas y culturas; y por su papel en el desarrollo de los orígenes europeos del cristianismo. Anualmente, a través del Camino Francés, llegan a Santiago de Compostela casi 300.000 peregrinos.