Historia del Camino Portugués por la costa
El descubrimiento de los restos del apóstol Santiago el Mayor fue el origen de las rutas jacobeas. No obstante, el despertar de estas sendas de peregrinación en el país luso fueron algo más tardías.
Si bien, ya durante el siglo X alguno de los peregrinos más devotos iniciaron su andadura a tierras gallegas. El verdadero despertar de la tradición jacobea en Portugal se produce tras la independencia del país, de la mano del Rey Alfonso I.
Durante los siglos posteriores, los peregrinos que atravesaron Portugal hacia el norte peninsular lo hicieron por motivos diversos, no solo religiosos.
La cercanía entre el país luso y España; y la recién estrenada independencia de Portugal, generaron vínculos culturales y económicos que alimentaron el Camino de Santiago.
El hito que acabó de consolidar la tradición jacobea en las tierras lusas fue la peregrinación de la Reina Isabel de Portugal en el siglo XIV, una en el año 1325, visita en la que ofreció su corona a la tumba del apóstol, y otra en 1335.
No obstante, la ruta seguida por la monarca, es la que, actualmente, se conoce como Camino Portugués (el central).
Si la reina hubiese escogido el Camino del Interior o el de la Costa, eso nunca lo sabremos. Ya que, antiguamente, para cruzar el Miño y acceder a tierras gallegas era imprescindible hacerlo a través de la histórica localidad de Tui, pues era el único lugar donde existía un puente.
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Posteriormente, se construyeron otras infraestructuras que permitían salvar el río, en localidades como Guardia y Goián.
En ese momento ambas poblaciones entran a formar parte de la senda del Camino de Santiago. Por tanto, es en esa época en la que se empieza a consolidar el trazado del Camino Portugués por la Costa.
Origen del Camino Portugués por la Costa
Existen testimonios de peregrinos, anteriores a la construcción la nueva infraestructura en Guardia, que recorrieron esta ruta, realizando el cruce en barco. Esto, junto a la presencia de hospitales construidos en fechas anteriores, evidencian el funcionamiento de esta ruta desde los albores de la tradición jacobea en Portugal, en el siglo XII.
Los primeros testimonios del Camino Portugués por la Costa datan del siglo XII y relatan la peregrinación del arzobispo de Canterbury, Santo Tomás Becket. Según los relatos disponibles, el religioso utilizó el Monasterio de Oia como albergue, cuando peregrinó a Santiago de Compostela.
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También existen escritos que sitúan el origen de la emblemática vieira del Camino de Santiago, en la costa entre Porto y Vigo. Hecho que también apunta a que el Camino Portugués de la Costa, tiene una tradición mucho mayor de la que se podría presuponer.
El origen de la vieira del Camino de Santiago
Cuenta la leyenda que cuando el cuerpo del Apóstol fue trasladado de Jerusalén a Galicia por sus discípulos, sucedió un hecho sorprendente. Cuando el barco que trasladaba los restos de Santiago llegó a la altura de las islas Cíes, los peregrinos observaron que en la orilla se estaba celebrando una boda.
En ella estaban jugando a un peculiar juego, que consistía en que los jinetes montados a caballo, lanzaban al aire una lanza y tenían que recogerla antes de que cayese al suelo. Cuando llegó el turno del novio, éste lanzó la vara al aire y ésta se desvío al mar. El novio, en un intento de alcanzarla, se desbocó con su caballo en el mar.
Ante los ojos de todos los presentes, el novio, el caballo y la lanza se hundieron en el agua, pero de repente reaparecieron junto a la embarcación que transportaba los restos del Apóstol. Lo asombroso de la historia, es que cuando el novio reaparece junto a la embarcación, lo hace totalmente cubierto de conchas de vieira, de los pies a la cabeza.
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Los discípulos de Santiago interpretaron lo sucedido como un milagro y subieron al joven al barco para transportarlo hasta la orilla. En el trayecto, según cuenta la leyenda, los hombres comentaron el milagro sucedido.
Tanto el novio como muchos de los asistentes a la boda, que habían observados estupefactos los hechos, decidieron convertirse al cristianismo.
La embarcación con los restos fúnebres siguió rumbo a la ría de Aurosa. Allí desembarcaron para dar sepultura al Apóstol Santiago y este hecho insólito dio lugar a la conocida tradición de la viera en el Camino de Santiago.
Declive y actualidad del Camino Portugués por la Costa
La aparición de la Virgen de Fátima a tres pastores en el siglo XX tuvo un importante impacto sobre la importancia que se le daba en Portugal al Camino de Santiago. A partir de ese momento, el Camino Portugués por la Costa, así como el resto de rutas lusas, iniciaron un lento declive.
El renacimiento de la tradición jacobea que llegó en el siglo XX, con la declaración del Camino Francés como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, no afectó a esta ruta. No es hasta pleno siglo XXI, cuando se inicia la rehabilitación esta senda jacobea, quedando oficializada por la Xunta, en el año 2016.
Aún así, continúa tratándose de una ruta muy desconocida. Tanto para la comunidad de peregrinos como para los vecinos que habitan en las localidades a través de las cuales discurre el Camino Portugués por la Costa.