Cómo adelgazar en el Camino de Santiago

Hay peregrinos que, entre las motivaciones que encuentran para recorrer alguna de las rutas del Camino de Santiago, está la de bajar de peso. La mayoría de ellos, incluso sin proponérselo, regresan a casa habiendo perdido algunos kilos, y es que hacer el Camino de Santiago adelgaza, sin apenas esfuerzo.

Hay personas que entre las muchas motivaciones que tienen para hacer el Camino de Santiago, una de ellas es adelgazar.

El simple hecho, de caminar por el Camino de Santiago nos hace adelgazar casi siempre y de una forma bastante fácil. Tanto si se peregrina a pie, como si se hace en bicicleta, es muy probable que, al día, gastes más calorías de las que consumas.

No obstante, siempre hay algunas estrategias que puedes utilizar durante tu peregrinación para favorecer la pérdida de peso. A continuación te contamos algunas de ellas, para que puedas presumir de cuerpazo a tu regreso de Compostela.

Controla el ritmo

Para maximizar el número de calorías que consume tu cuerpo en el Camino de Santiago puedes variar la intensidad de la caminata o del pedaleo, si vas en bicicleta. Especialmente en los tramos llanos.

Otra opción, si vas pie y te encuentras en buena forma física es intercalar carrera y caminata. En este artículo te contamos que cada vez son más las personas que hacen el Camino de Santiago corriendo, pero tranquilo, no te estamos pidiendo que corras hasta las mismas puertas de la Catedral de Santiago, sino que intercales pequeñas carreras con la caminata.

De esta forma, tu cuerpo consumirá más energía y además de gastar calorías comenzará a consumir grasa. Además, combinar caminata y carrera ayuda a definir mejor la silueta porque activa músculos diferentes.

Hacer el Camino de Santiago adelgaza más en las rutas con desniveles

Si te atreves y te encuentras en buena forma física o entrenas con suficiente antelación, te recomendamos que leas nuestra guía del Camino Primitivo o el post sobre cómo prepararse para hacer el Camino del Norte, ya que son las rutas con mayor número de desniveles. En las subidas el cuerpo consume un 40% más de energías, por tanto acelerarás la pérdida de peso.

En este tipo de tramos, si vas a pie, la velocidad de avance, suele ser más lenta, aproximadamente 6 kilómetros por hora. Trata de mantener ese ritmo durante todo el recorrido.

Otra de las ventajas de escoger una ruta difícil es que durante el trayecto tu cuerpo generará más músculo, por el esfuerzo extra que suponen los desniveles. Ese músculo te ayudará a quemar más calorías, aún y estando en reposo.

Calienta y estira para tonificar

Los calentamientos y los estiramientos son clave para prevenir los tirones y las lesiones en las articulaciones. Si tu objetivo es adelgazar en el Camino de Santiago no te saltes esa rutina, tanto a principio como al final del día, porque de ese modo, al mismo tiempo que pierdes peso, tonificas tu cuerpo.

Los calentamientos y los estiramientos son clave para prevenir los tirones y las lesiones en las articulaciones durante el Camino de Santiago.

De hecho, si tu objetivo es adelgazar en el Camino de Santiago, deberías intercalar en el recorrido paradas para estirar. De esta forma, además de poder tomarte un respiro, podrás trabajar tu figura.

Usa bastones en el Camino de Santiago si quieres adelgazar

Otra estrategia, si haces el Camino de Santiago a pie, es utilizar bastones de trekking. Al usar también los brazos conseguirás que tu cuerpo consuma más calorías. Además, te permitirá no solo adelgazar mientras recorres la ruta jacobea, sino también tonificar todo cuerpo: brazos, vientre y piernas.

Si quieres conocer más información, puedes consultar el artículo sobre cómo utilizar los bastones en el Camino de Santiago.

Consume mucha agua

El agua también puede ser un gran aliado en la pérdida de peso. Durante tu estancia en el Camino de Santiago consume todo el agua que puedas, además de mantenerte hidratado, te ayudará a adelgazar más rápido.

Adelgaza antes y después de hacer el Camino de Santiago

Aprovecha el entrenamiento previo a la peregrinación para comenzar a perder peso. No necesariamente tienes que esperar a llegar al Camino de Santiago para empezar a adelgazar.

Nosotros siempre aconsejamos a los peregrinos, tanto si quieren adelgazar en el Camino de Santiago como si lo hacen por otros motivos, que comiencen a entrenar unos 90 días antes. En este artículo puedes consultar una rutina de ejericios y entrenamientos para el Camino de Santiago.

No pierdas la rutina del entrenamiento después de regresar del Camino de Santiago. Si quieres evitar volver a ganar el peso que has perdido, trata de mantener una rutina de entrenamiento a tu regreso. Caminar aproximadamente 45 minutos 3 veces por semana, evitará que vuelvas a ganar esos kilos extra.

Controla lo que comes

Sobre todo es importante que tengas presente que hacer el Camino de Santiago adelgaza, siempre y cuando controles lo que comes. Por más kilómetros que hagas al día, si todos los días realizas comidas muy calóricas, no generarás déficit calórico y por tanto no perderás ni un solo gramo. Recuerda, debes gastar más calorías de las que consumes.

Esto en ocasiones no resulta sencillo, ya que cuando uno va de viaje quiere probar todos los platos regionales y disfrutar del turismo gastronómico. De hecho, nosotros siempre recomendamos a los peregrinos que no se pierdan la cocina tradicional de las regiones que atraviesan.

Hacer el Camino de Santiago adelgaza, siempre y cuando controles lo que comes.

Ahora bien, una cosa es eso y otra pegarse atracones todos los días, consumiendo platos altamente calóricos. Disfruta de la gastronomía local, pero con moderación.

Cuánto se puede adelgazar en el Camino de Santiago

El número de kilos que puedes adelgazar en el Camino de Santiago dependerá de la modalidad de peregrinación, del número de calorías que tu cuerpo necesite para desarrollar las funciones básicas (respirar, digerir, pensar, etc.) y de tu peso actual, sexo y edad.

Piensa que a un ritmo tranquilo lo habitual es consumir 100 calorías cada kilómetro y medio. Por tanto, si haces la última sección del Camino Francés, por ejemplo, la que discurre entre Sarria y Compostela, que cuenta con un recorrido de aproximadamente 100 kilómetros, el consumo será casi de 7.000 calorías.

Según los expertos, este consumo de calorías equivale a adelgazar un kilo de peso. Pero si utilizas los trucos que te hemos dado en el apartado anterior, puedes aumentar el consumo de calorías. Si necesita adelgazar más kilos, puedes pasar más días en el Camino de Santiago.

No obstante, no todo es lo que dice la báscula. En ocasiones, se pierde grasa e incluso tallas de pantalón, pero la báscula no marca una importante pérdida de peso.

Esto ocurre porque el músculo pesa más que la grasa. Por tanto, algunas personas van al Camino de Santiago y tienen la sensación que no han conseguido adelgazar nada, sin embargo, algo ha cambiado en su cuerpo.

Han bajado unos pocos kilos, pero han perdido mucha grasa y han ganado masa muscular. En realidad, esta es la mejor forma de cuidar la línea.

Otros beneficios para la salud

Hacer el Camino de Santiago adelgaza, pero también obtendrás otros beneficios para la salud. Algunos de ellos son:

  • Mejoras la circulación sanguínea
  • Reduces el colesterol
  • Aceleras el metabolismo, por lo que previenes la acumulación de grasa
  • Fortaleces la musculatura
  • Mejoras el tránsito intestinal
  • Fortaleces tu corazón
  • Cuidas tu autoestima
  • Te llevas multitud de aprendizajes que te ayudan a vivir más feliz

Esperamos que todo lo que te hemos contado en este artículo te ayude a perder peso en el Camino de Santiago o que te anime a hacerlo si estás buscando una forma de deshacerte de esos kilos extra. Recuerda que si quieres puedes ponerte en contacto con nosotros para que te ayudemos a organizar tu viaje. Puedes dejarnos un comentario y escribirnos a nuestro Facebook, para que nuestro equipo se ponga en contacto contigo.

Eso sí, no te olvides de mencionar que te gustaría adelgazar en el Camino de Santiago, para que nuestro equipo lo tengan en cuenta a la hora de planificar las etapas y de coordinar las dietas en los hoteles.

¡Buen Camino!