¿Qué llevo al Camino de Santiago?

Una de las primeras preguntas que se plantean las personas que deciden realizar alguna de las rutas jacobeas es qué llevar al Camino de Santiago. La respuesta no es sencilla y depende de un gran número de factores. La época del año, el itinerario elegido, los lugares donde se prevé pernoctar, las características personales de cada peregrino, etc., son algunos de ellos.

Que llevar al Camino de Santiago

En Santiago Ways tenemos la suerte de haber acompañado en el recorrido a cientos de peregrinos. Por ello, no queremos sencillamente facilitarte un listado de cosas que poner en tu mochila. Primero, nos gustaría darte algunos consejos que te ayudarán a preparar tu viaje Santiago.

Tres consejos para elegir qué llevar al Camino de Santiago

Antes de adentrarnos en detalles sobre qué llevar y qué no llevar al Camino de Santiago, hay 3 consejos básicos que te convendrá tener presentes a la hora de preparar tu mochila. ¡Toma nota!.

En el Camino de Santiago encontrarás servicios

A lo largo de tu recorrido por el Camino de Santiago, sin importar qué trazado escojas, encontrarás servicios (farmacias, tiendas de ropa, supermercados, etc.). No tiene sentido gastar una fortuna comprando productos que no tienes en casa y que no estás seguro si utilizarás.

Un buen ejemplo podría ser la crema antiinflamatoria. Es cierto que se recomienda llevar una en el botiquín. Sin embargo, si no tienes ninguna en casa, no es necesario que compres una antes de salir y la cargues durante todo el camino.

Si durante el camino te molestan las articulaciones (tobillos, rodillas, etc.) podrás comprar una. Casi cada día pasarás junto a una farmacia. Lo mismo aplica para muchas de las cosas que no son imprescindibles, pero sí recomendables.

No debes obsesionarte con llevar de casa, cosas fáciles de conseguir en cualquier pequeña localidad. No todos los peregrinos tienen las mismas necesidades, si haces caso a todo lo que escuchas, acabarás con una mochila de 15 kilos.

Lleva cosas que no te importe perder

Este consejo te lo damos por dos motivos. El primero es que las probabilidades de que durante el recorrido, sobre todo si es de muchos días, acabes perdiendo u olvidando alguna cosa son muy altas.

El segundo motivo, por el que te decimos esto, es porque si no has preparado tu mochila adecuadamente, quizás durante el trayecto te des cuenta que necesitas deshacerte de peso. Ese momento es bonito, porque significa que ya has aprendido la primera lección del Camino de Santiago: vivir con lo justo.

Si tu mochila está llena de cosas de mucho valor económico o sentimental, este momento puede resultar especialmente doloroso. Los alojamientos en el Camino de Santiago están llenos de cajas con ropa y objetos que los peregrinos van dejando atrás porque las consideran innecesarias.

Si aligerar tu mochila viene impuesto por un problema con tus articulaciones o porque te das cuenta que quizás tu condición física no era tan buena como pensabas, tienes cuatro opciones. Abandonar la senda jacobea junto con tus cosas. La peor, según nosotros.

También podrías contratar un servicio de transporte que te lleve la mochila de un punto al otro. Otra opción es enviar por paquetería el peso que te sobra. Por último, puedes respirar profundo, aceptar tu condición de peregrino y decir adiós a cosas que preferirías haber dejado en casa.

Crea tu propia lista de qué llevar al Camino de Santiago

Buscando por Internet encontrarás un sinfín de listas de cosas que debes llevar al Camino de Santiago. Algunas son bastante exhaustivas y otras se quedan con lo imprescindible.

Tómate tu tiempo para consultar diversas listas. Dale especial valor a aquellas que explican la utilidad de llevar un determinado accesorio. Piensa que en función del itinerario que elijas y de la época del año en la que peregrines, algunas cosas pueden serte útiles o no.

Tres Preguntas frecuentes sobre el equipo que llevar al Camino

Además de qué cosas llevar al Camino de Santiago, hay tres preguntas frecuentes que se plantean muchos peregrinos sobre el equipaje. A continuación, te damos nuestro consejo sobre cada una de ellas.

¿Qué mochila usar en el Camino de Santiago?

La primera de ellas es qué mochila llevar al Camino de Santiago. No se trata de una pregunta trivial. Para hacer frente a kilómetros y kilómetros de peregrinación, hay dos cosas realmente importantes: la mochila y el calzado. Son las dos únicas cosas que llevarás puestas cada día y que no son fáciles de sustituir.

La mochila es la casa del peregrino. Durante el trayecto, las personas que recorren los diversos trazados jacobeos, llevan a su espalda todo lo que necesitan.

Que mochila llevar al Camino de Santiago

No sirve cualquier mochila, piensa que será tu fiel compañera durante todo el recorrido. Para que resulte cómoda y práctica, la mochila necesita cumplir con algunas características.

Presta atención a los siguientes consejos para escoger tu mochila del Camino de Santiago. Una vez tengas claro qué mochila llevar al Camino de Santiago, podrás ocuparte del resto del equipaje. Si quieres saber el detalle de cosas que Santiago Ways recomienda llevar contigo, puedes consultar este artículo sobre qué llevar en la mochila del Camino de Santiago.

Tiene que resultar cómoda de cargar

Obviamente, la mochila debe resultar cómoda de cargar. Para ello se recomienda que cuente con almohadillas en los hombros, cierre pectoral y que tenga sujeción a la cintura.

De este modo, a tus hombros les resultará más cómodo soportar durante tantas horas la mochila. Además, el peso se distribuirá correctamente en todo tu cuerpo.

Que disponga de tirantes ajustables también es importante. Para caminar cómodamente necesitarás llevar la mochila completamente pegada a la espalda, y para ello tendrás ajustarla a tu cuerpo.

El refuerzo lumbar y la presencia de un sistema de ventilación en la espalda también son características deseables. Aunque no son tan imprescindibles como los aspectos anteriores.

Debe ser ligera

Muchas mochilas, incluso estando vacías, resultan pesadas por su propia estructura. Presta atención al peso de la mochila vacía, antes de decidirte por un modelo u otro.

Las mochilas con estructura metálica integrada no son recomendables por su peso. Lo aconsejable es que la mochila vacía pese 1,5 kilogramos o menos. Piensa que una vez llena, su peso no debería ser superior al 10% de tu peso.

Tener la capacidad adecuada

La capacidad de la mochila que escojas para peregrinar a Santiago de Compostela es importante. Una mochila muy pequeña no te resultará cómoda si tu equipaje difícilmente cabe en ella.

Si escoges una mochila muy grande, corres el riesgo de llenarla en exceso, ya sea antes de salir de casa o durante el camino. Además, mientras más grande sea la mochila, más pesada resultará ésta, aún estando vacía.

Evidentemente no es lo mismo peregrinar en invierno que en verano, ya que la ropa de abrigo ocupa mucho más. Por tanto, en verano una mochila entre 35 y 45 litros debería ser suficiente. Si haces el Camino de Santiago en invierno quizás debas utilizar una de 50 ó 60 litros.

Ser práctica

La mochila te debe resultar práctica a la hora de organizar todo lo que llevas. Debe contar con compartimentos exteriores, para guardar cosas pequeñas, como la crema solar. Las correas elásticas también resultan útiles.

Las mochilas con bolsillo en el cinturón de sujeción a la cintura son muy prácticas. Ya que permiten guardar en él objetos que utilizarás frecuentemente y a los que podrás acceder sin necesidad de quitarte la mochila, como por ejemplo, el móvil para hacer fotos.

Si tienes previsto llevar palos de trekking, te resultará mucho más cómodo transportarlos, cuando no los utilices, si tu mochila cuenta con un sistema específico para portar bastones. Sin embargo, hay muchas otras estrategias para sujetarlos a la mochila.

¿Debo llevar saco de dormir al Camino de Santiago?

Otra de las preguntas que rondan, frecuentemente, por la cabeza de muchos peregrinos es si llevar saco de dormir al Camino de Santiago. Como siempre, la respuesta depende de lo que planeas hacer.

Para pernoctar en albergues, dado que muchos de ellos no cuentan con ropa de cama suficiente y son bastante fríos, es aconsejable llevar un saco de dormir. Un saco ligero suele ser suficiente en la mayor parte del año.

Un saco sábana puede ser suficiente si realizas el Camino de Santiago en verano y no eres una persona muy friolera. Por el contrario, en invierno es recomendable contar con un buen saco de dormir.

Para alojarse en lugares más cómodos (hospederías, casas rurales, etc.), como con los que trabajamos en Santiago Ways, no necesitarás cargar contigo un saco de dormir. Este tipo de alojamientos son algo más caros que los albergues, pero son mucho más confortables.

Bastones, ¿sí o no?

Es normal que las dos anteriores preguntas estén entre las más frecuentes. Tanto el saco de dormir como los bastones, son objetos que ocuparán bastante espacio en tu mochila. No obstante, seleccionándolos adecuadamente, ambos pueden resultar bastante ligeros.

Tradicionalmente, los peregrinos han utilizado un bastón de madera, conocido como bordón. Éste es bastante pesado, aunque aún así algunos peregrinos lo adquieren durante el recorrido. Algunos son auténticas obras artesanales.

La alternativa a estas bonitas reliquias, son los bastones de trekking. Mucho más ligeros y fáciles de transportar.

bastones en el Camino de Santiago

El uso de bastones te ayudará a distribuir el peso de la mochila sobre ellos. Además te permitirán no tener que forzar tanto las rodillas en las subidas y bajadas. Visto así, la respuesta a la pregunta es clara: sí.

Sin embargo, hay algunos inconvenientes. Tendrás que cargarlos durante kilómetros aunque no los estés utilizando. Especialmente en los tramos llanos, donde los bastones no aportan mucho valor, pero continúan cansando nuestros brazos.

A no ser que seas un senderista experimentado, habituado a recorrer grandes distancias con peso a tu espalda, nuestro consejo es que lleves unos palos de trekking contigo. No suponen tanto peso, si los seleccionas adecuadamente, y los puedes cargar en el exterior de la mochila cuando no los uses.

Quizás hasta el momento no hayas tenido ningún problema ni con las rodillas ni con los tobillos, pero andar durante muchos kilómetros con peso a tu espalda añade presión a tus articulaciones. Usar palos de trekking es una buena manera de cuidarlas.

Más consejos sobre qué llevar al Camino de Santiago

Hacer el Camino de Santiago es una experiencia personal y a la que cada uno acude con su propia mochila. La mayoría de listas de qué llevar al Camino de Santiago solo contemplan cosas básicas, pero cada peregrino sabe lo que es imprescindible para él.

A continuación, te hablamos de algunos pequeños tesoros que los peregrinos que nos han acompañado durante estos años han optado por cargar consigo. ¿Cuál va a ser el tuyo?

Cámara de fotos

Que la calidad de las fotos que sacan la mayoría de los móviles es excelente, es un hecho indiscutible. Pero para los amantes de la fotografía, renunciar a su cámara implica un gran sacrificio.

Son pocos los peregrinos que verás en el Camino de Santiago cargando una cámara réflex. No obstante, algunos prefieren pagar el precio que ello supone, a dejarla en casa.

Si eres uno de esos amantes de la fotografía, te recomendamos que solo te arriesgues a traer contigo una cámara que sea ligera. Escoge un solo objetivo y adáptate a él. Olvídate de ella si tu cámara y tu objetivo pesan más de un kilogramo, mejor ni lo pienses.

Un diario

Muchas de las personas que realizan el Camino de Santiago están atravesando momentos personales de cambio y aprovechan la experiencia para reencontrarse consigo mismos. Otros, aún sin planteárselo, se ven envueltos en procesos de transformación personal durante la peregrinación.

Cargar una pequeña libreta que puedas utilizar como diario de viaje te ayudará a que la experiencia sea aún más constructiva. Los desayunos, una pequeña parada en mitad del recorrido, las tranquilas tardes en muchos de los pequeños núcleos en los que concluirás una etapa, son momentos ideales para escribir.

Un blog de dibujo

Los amantes del dibujo encontrarán paisajes y entornos urbanos que los invitarán a pasar horas frente al papel. En el Camino Francés quizás sea más complicado encontrar la tranquilidad que requiere dibujar, pero los otros trazados jacobeos te regalarán muchas horas de soledad.

Si te gusta dibujar, no te olvides de poner en tu mochila un pequeño blog de dibujo y un lápiz. No supone mucho peso y te proporcionará grandes momentos de satisfacción.

Música

Nosotros creemos que el Camino de Santiago es un lugar para escucharse a uno mismo, para entrar en contacto con el bello paisaje que atraviesa y para encontrar inspiración en otros peregrinos. Sin embargo, la música puede ser una buena compañera durante algunos desolados kilómetros.

Si eres de esas personas que necesitan la música en su día a día, no te olvides de guardar una buena selección de canciones en tu móvil, ya que en muchos tramos no encontrarás conexión. Eso sí, no te olvides de los cascos, quizás el peregrino que camina junto a ti, prefiera el silencio.

Otro asunto son los músicos. Cargar con una guitarra u otros instrumentos grandes no es muy aconsejable por lo aparatosos que resultan de transportar, pero una armónica o una flauta, son excelentes opciones.

Un libro

Los amantes de la lectura tampoco querrán renunciar a llevar consigo un libro, sobre todo si se disponen a pasar muchos días de peregrinación. Si es tu caso, no escojas un libro muy pesado; si lo terminas podrás adquirir otro. También puedes utilizar un libro electrónico, si eres de los que devora páginas.

Esperamos que nuestros consejos sobre qué llevar al Camino de Santiago te hayan resultado útiles. Si aún no lo has hecho, no dejes de consultar nuestro artículo sobre qué pasos a seguir para organizar el Camino de Santiago y el de consejos para disfrutar del Camino.

Si tienes más preguntas o quieres que te asesoremos personalmente en tu recorrido a Santiago de Compostela no dudes en ponerte en contacto con nosotros. ¡Te esperamos!

¡Buen Camino!

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